Los últimos datos del mercado laboral uruguayo, correspondientes al componente de tendencia-ciclo y con fecha de corte al 30 de junio de 2025, revelan una evolución favorable en los principales indicadores, consolidando una trayectoria de recuperación y fortaleza. Este conjunto de información, elaborado por econuy en base a datos del INE, permite un análisis profundo de la dinámica del empleo y el desempleo en el país.
El indicador más relevante, la tasa de desempleo, exhibe una mejora sustancial. Tras registrar un 7,7% en julio de 2023, y luego de experimentar algunas fluctuaciones que la llevaron a picos del 8,8% en octubre de 2023 y abril de 2024, la tendencia-ciclo de este indicador ha mostrado una clara y sostenida caída. Al cierre de junio de 2025, la tasa de desempleo se ubicó en un significativo 7,4%, alcanzando su nivel más bajo en el período analizado. Esto sugiere que el mercado laboral ha logrado absorber una parte importante de la mano de obra desocupada, lo cual es una señal inequívoca de solidez. De hecho, reportes del Instituto Nacional de Estadística (INE) ya habían señalado que el desempleo se ubicaba en 7,3% en junio de 2025 para el total país.
En consonancia con esta disminución del desempleo, la tasa de empleo, también en su componente de tendencia-ciclo, ha mostrado un comportamiento robusto. Pasó de 58,9% en julio de 2023 a 59,7% en junio de 2025. Esta expansión sostenida de la ocupación, que se ha mantenido en niveles elevados, da cuenta de una mayor demanda de trabajo por parte del aparato productivo. El mercado laboral de Uruguay ha continuado mostrando dinamismo y resiliencia en 2024, con la creación de empleo superando las expectativas iniciales.
Por su parte, la tasa de actividad, que mide la participación de la población en el mercado laboral, ha mantenido una relativa estabilidad, incluso con una ligera tendencia al alza en el mediano plazo. De 63,7% en julio de 2023, alcanzó 64,4% en junio de 2025. Esta estabilidad en la oferta de trabajo, combinada con el incremento del empleo, indica que la economía ha logrado generar oportunidades para una población activa que se mantiene constante o en ligero crecimiento.
Estos datos se inscriben en un contexto macroeconómico que, si bien enfrenta desafíos, ha demostrado resiliencia. La economía uruguaya experimentó un crecimiento del 3,1% en 2024, recuperándose del impacto de la sequía del año anterior, y las exportaciones fueron un motor clave en este desempeño. Si bien se proyecta un dinamismo más moderado para 2025, con estimaciones de crecimiento entre 2% y 2,5%, el mercado laboral ha logrado mantener su buen desempeño.
La recuperación de empleos perdidos, tanto durante la pandemia como en períodos anteriores, y el aumento de los puestos cotizantes al Banco de Previsión Social (BPS) también son factores que contribuyen a una visión positiva del mercado de trabajo. No obstante, persisten desafíos estructurales como la informalidad en el empleo y la necesidad de mejorar la formación laboral para adaptarse a las nuevas demandas del mercado. Pese a estos retos, la actualización de los datos confirma que la dinámica del empleo en Uruguay transita por una fase de consolidación y mejora progresiva.