Producto interno bruto - Marzo 2025

Publicado el 14 de June, 2025 a las 04:53 Datos hasta 31/03/2025 Actividad económica

El PIB real desestacionalizado de Uruguay experimentó una variación trimestral del 0,5% en el primer trimestre de 2025, y un crecimiento interanual del 3,3%.

El impulso de este crecimiento ha sido multifacético, destacándose el desempeño de algunos sectores productivos y la evolución de los componentes de la demanda. Un factor determinante fue la recuperación de la industria manufacturera, que registró una impresionante variación interanual del 17,6%. Este repunte se explica, en parte, por la reactivación de la refinería de Ancap, que había estado cerrada por mantenimiento en el período comparable de 2024, y el incremento en la producción de agroindustrias como frigoríficos y molinos, y la nueva planta de celulosa.

El sector agropecuario, pesca y minería también contribuyó positivamente al crecimiento, con una variación interanual del 4,0%. Este sector, que había experimentado una alta volatilidad en trimestres anteriores, especialmente debido a condiciones climáticas como la sequía, muestra signos de estabilización y recuperación, impulsado por una mayor producción de arroz y mejoras en la actividad pecuaria.

En contraste, algunos sectores continuaron enfrentando desafíos. La producción de energía eléctrica, gas y agua mostró una contracción interanual del 7,2%. Esta caída se atribuye a una menor generación total y a un cambio en el modo de generación, con una mayor participación de energía térmica. Asimismo, el sector de la construcción mantuvo su tendencia contractiva, disminuyendo un 1,5% interanual, reflejando una menor inversión en infraestructuras.

Desde la perspectiva de la demanda, se observó un crecimiento generalizado. El consumo mostró un incremento interanual del 2,5%. La inversión fija también exhibió un impulso positivo, con un aumento del 4,2% interanual, un elemento crucial para la expansión de la capacidad productiva futura de la economía. Las exportaciones, un pilar fundamental de la economía uruguaya, crecieron un 4,2% interanual, mientras que las importaciones lo hicieron en un 5,6%, evidenciando un mayor dinamismo en el comercio exterior. Si bien la balanza comercial ha mostrado un déficit en abril de 2025, este se redujo drásticamente en comparación con el año anterior, con un aumento de las exportaciones de bienes primarios y manufacturados.

A pesar de estas señales positivas, los ingresos reales de los hogares mostraron una leve contracción en el primer trimestre de 2025, a pesar de un crecimiento nominal, lo que sugiere que la inflación sigue siendo un factor a considerar en el poder adquisitivo.

Las perspectivas para el resto de 2025, según diversos análisis, apuntan a una moderación en el ritmo de crecimiento, luego del fuerte rebote. Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial proyectan un crecimiento del PIB para Uruguay en el rango del 2,3% al 2,8% para el año en curso. Si bien el país cuenta con fundamentos económicos sólidos, persisten desafíos en el ámbito fiscal y en el dinamismo del consumo privado y el mercado laboral. La recuperación de la industria manufacturera y la estabilización del sector agropecuario, junto con la reactivación de la inversión, son elementos clave que sugieren una resiliencia de la economía uruguaya frente a un contexto global que aún presenta incertidumbres.