La actividad industrial en Uruguay presentó un panorama mixto al cierre de septiembre de 2025, con una notable divergencia entre el desempeño general y el de su núcleo productivo. Si bien la producción industrial total registró una contracción interanual del 5,2% y el segmento sin refinería mostró una leve caída del 0,2%, el núcleo industrial exhibió un robusto crecimiento del 5,0%. Este contraste subraya la importancia de analizar los componentes de la actividad manufacturera para comprender la verdadera dinámica del sector.
La volatilidad observada en la producción industrial total ha sido una constante a lo largo de los últimos dos años, en gran medida influenciada por las operaciones de la refinería de ANCAP en La Teja. Un claro ejemplo de esta incidencia se manifestó en diciembre de 2023, cuando la producción total se contrajo un significativo 7,8%, una baja que estuvo directamente relacionada con la parada por mantenimiento de la refinería. Posteriormente, el reinicio de sus operaciones impulsó un fuerte repunte, llevando la producción total a un incremento del 16,2% interanual en marzo de 2025. Este crecimiento fue impulsado principalmente por el aumento en la refinación de petróleo, que había tenido una baja base de comparación debido a los cierres por mantenimiento en 2024. Sin embargo, la interrupción de la refinería en agosto de 2025, debido a una falla en una boya, nuevamente impactó negativamente, contribuyendo a la caída del 6,3% en la producción total de ese mes.
Al aislar el efecto de la refinería, el indicador de la producción industrial "sin refinería" ofrece una perspectiva más nítida de la actividad. Este segmento, aunque menos volátil, no ha logrado consolidar un patrón de crecimiento sostenido en los últimos meses. Tras un repunte del 9,0% en marzo de 2025, su desempeño se ha moderado, registrando una caída del 4,2% en agosto y una variación casi nula (-0,2%) en septiembre. Este indicador refleja una desaceleración en algunas áreas de la industria durante la segunda mitad de 2025, en línea con un enfriamiento general de la actividad económica del país.
En contraste con las fluctuaciones de los indicadores más amplios, el "núcleo industrial", que excluye tanto la refinación como otros sectores particularmente volátiles, presenta un comportamiento que sugiere una resiliencia subyacente. En septiembre de 2025, mientras la producción total y sin refinería experimentaban caídas o estancamiento, el núcleo industrial creció un 5,0%. Este dato es relevante, ya que el núcleo manufacturero es a menudo considerado un mejor termómetro de la salud estructural del sector. Aunque en agosto de 2025 también experimentó una contracción del 3,4%, su recuperación en septiembre indica que las actividades manufactureras esenciales lograron retomar la senda del crecimiento.
El desempeño global de la economía uruguaya en 2025 ha sido de un crecimiento moderado, con proyecciones de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) entre el 2,5% y el 2,8%. Factores como una buena temporada turística a principios de año y la reactivación de la refinería en ciertos períodos impulsaron la actividad. No obstante, se observan señales de desaceleración en la segunda mitad del año, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado sobre esta moderación del crecimiento, aunque destacando la resiliencia de la economía uruguaya en un contexto de incertidumbre global. Pese a un cierto enfriamiento de la actividad económica, la recaudación del IVA ha mostrado robustez, lo que podría indicar un consumo interno sostenido.
En síntesis, la fotografía de la industria uruguaya en septiembre de 2025 es de contrastes. Las cifras agregadas de producción industrial continúan siendo fuertemente influenciadas por los vaivenes de la refinería de ANCAP, lo que puede distorsionar la percepción del estado general. Sin embargo, al observar el núcleo industrial, se identifica una capacidad de expansión que sugiere una base manufacturera activa y adaptable, capaz de generar crecimiento incluso cuando otros segmentos experimentan retracciones o estancamiento. Este análisis segmentado resulta fundamental para una evaluación precisa de la trayectoria económica del país.