Producción industrial - Diciembre 2025

Publicado el 14 de February, 2026 a las 04:00 Datos hasta 31/12/2025 Actividad económica

La producción industrial uruguaya, un barómetro clave de la actividad económica del país, presenta un panorama de marcada volatilidad y complejidades inherentes a su estructura, según los datos actualizados hasta diciembre de 2025. El análisis de las variaciones interanuales revela un sector que, si bien experimenta repuntes significativos, también enfrenta desafíos estructurales y coyunturales, en particular en lo que respecta al impacto de la refinería y el desempeño del núcleo industrial.

El 2024 estuvo caracterizado por una montaña rusa en la actividad industrial total. Tras un inicio de año moderadamente positivo, el mes de marzo experimentó una contracción abrupta del 16.7% interanual. Esta caída se atenuó al excluir la refinería (-11.2% para "Sin refinería") y fue aún más pronunciada en el "Núcleo industrial" (-18.1%), indicando una debilidad generalizada, aunque con el sector de refinación ejerciendo un arrastre significativo. La recuperación fue notoria hacia el final del año, con crecimientos del 9.9% en septiembre y del 7.5% en octubre, culminando el año con un 5.8% en diciembre para el total. Esta fuerte recuperación de finales de 2024 se explicó en parte por la reactivación de la industria papelera, tras la puesta en marcha de una nueva planta de celulosa de UPM. También es crucial destacar que parte del crecimiento en la industria manufacturera de 2024 se atribuyó a la recuperación en la refinería de ANCAP, que había estado cerrada por mantenimiento desde septiembre de 2023 y reabrió a mediados de abril de 2024.

El 2025, por su parte, comenzó con un impulso robusto, registrando un impresionante crecimiento del 16.2% en marzo para la producción industrial total, seguido de un 7.2% en abril. No obstante, la volatilidad persistió. Se observaron retrocesos considerables en el tercer trimestre, con caídas del 6.3% en agosto, 5.2% en septiembre y 5.3% en octubre. Diciembre de 2025 cerró con un notable incremento del 7.4% en la producción total.

Un elemento fundamental para comprender estas fluctuaciones es el rol de la refinería de ANCAP. Los datos muestran que su actividad tiene una incidencia determinante en el indicador total. Por ejemplo, el fuerte crecimiento de la producción total en marzo de 2025 (16.2%) contrasta con el crecimiento más moderado de la producción sin refinería (9.0%) y del núcleo industrial (8.5%), lo que sugiere una contribución muy significativa de la refinación en ese período. De hecho, la producción de la industria manufacturera creció un 2.7% en promedio en 2025, y la refinación de petróleo aportó 1.7 puntos porcentuales a este crecimiento total, con un aumento interanual del 50.6% en esta división. Este desempeño se explica en gran medida por un efecto base, dado que durante buena parte de 2024 la refinería estuvo parada por tareas de mantenimiento.

Sin embargo, la vulnerabilidad de la refinería también se hizo patente. En el segundo semestre de 2025, la planta experimentó dificultades operativas, incluyendo una detención parcial de agosto a octubre debido a un desperfecto en la boya petrolera de José Ignacio. Esta incidencia explica directamente las fuertes caídas observadas en la producción industrial total durante esos meses, mientras que los indicadores "Sin refinería" y "Núcleo industrial" mostraron comportamientos distintos, con el núcleo incluso con un avance del 5.0% en septiembre de 2025 pese a la caída total.

Al analizar la producción industrial sin refinería, que excluye el impacto directo de la planta de ANCAP, se observa un patrón similar de volatilidad pero con magnitudes diferentes. Si bien en marzo de 2025 el crecimiento fue del 9.0%, los meses de enero y febrero presentaron variaciones negativas (-0.1% y -1.0% respectivamente), y las caídas de agosto a octubre (-4.2%, -0.2% y -3.9%) fueron menos pronunciadas que las del total. El cierre de 2025 para este indicador fue muy positivo, con un 7.7%, superando incluso el crecimiento del indicador total en ese mes. La producción sin refinería creció un 1% en 2025, una cifra bastante inferior al 2.7% del total, lo que subraya la incidencia de la refinación.

El "Núcleo industrial", que excluye no solo la refinería sino también las grandes plantas que operan bajo régimen de zonas francas (como las de celulosa), muestra una tendencia más contenida. A lo largo del período, este indicador ha presentado crecimientos más modestos y ha sido más propenso a valores negativos, como la contracción del 18.1% en marzo de 2024 o las caídas en abril, agosto y octubre de 2025. Esto se alinea con la perspectiva de que el núcleo industrial uruguayo ha mostrado un crecimiento apenas perceptible en los últimos 15 años, lo que sugiere un estancamiento en sus componentes más tradicionales y una "desindustrialización" de algunas partes del sector.

En un contexto macroeconómico más amplio, la economía uruguaya experimentó un crecimiento del 3.1% en 2024, recuperándose de la sequía de 2023. Para 2025, las proyecciones anticipan un crecimiento más moderado, entre el 2% y el 2.5%, debido a la ausencia de los factores extraordinarios que impulsaron 2024. A pesar del crecimiento de la producción industrial en 2025, este no se ha traducido en una mejora del empleo en el sector, observándose una contracción en las horas trabajadas y en el personal ocupado. Esto sugiere que las ganancias en productividad o una mayor concentración de la producción en sectores capital intensivos podrían estar en juego, desconectando el crecimiento del valor añadido de la generación de puestos de trabajo.

En síntesis, la industria uruguaya entre 2024 y 2025 se ha caracterizado por una dinámica de recuperación tras el impacto del mantenimiento de la refinería en 2024, seguida por una notable volatilidad en 2025, en gran parte explicada por el desempeño de la refinería de ANCAP. Si bien el sector total ha demostrado capacidad de rebote, la situación del núcleo industrial y la falta de crecimiento del empleo sugieren que los desafíos de fondo persisten, demandando una atención constante a las políticas de fomento y diversificación productiva.