La economía uruguaya exhibe una consolidación en su proceso de desinflación, según los últimos datos correspondientes a diciembre de 2025 y enero de 2026. Este panorama revela un aterrizaje exitoso de los precios, que se acercan a rangos de estabilidad que eran el objetivo de la política monetaria.
En diciembre de 2025, la inflación interanual se situó en un 3.6%, marcando una significativa desaceleración respecto a meses anteriores y consolidándose por debajo del umbral del 4%. Este registro representa el punto más bajo en el período observado, evidenciando una tendencia sostenida a la baja. La inflación mensual de diciembre también contribuyó a este escenario favorable, registrando un modesto 0.3%.
La inflación subyacente, un indicador clave para evaluar las presiones inflacionarias de fondo, también mostró una evolución positiva. En diciembre de 2025, la inflación subyacente interanual fue del 3.9%, ligeramente por encima de la inflación general. Sin embargo, los datos parciales de enero de 2026 revelan una disminución adicional en este componente, alcanzando un 3.8% interanual. La inflación subyacente mensual para enero de 2026 se ubicó en un controlado 0.2%. Este comportamiento sugiere que la desinflación no es un fenómeno transitorio impulsado por elementos volátiles, sino que refleja una contención más arraigada de las presiones de precios en el núcleo de la economía.
Al analizar las contribuciones sectoriales, se observan dinámicas heterogéneas que explican el comportamiento general. Categorías como "Ropa y calzado" y "Transporte" han ejercido una presión bajista considerable sobre el índice general. "Ropa y calzado" registró variaciones interanuales negativas de -2.6% en diciembre de 2025 y -3.3% en enero de 2026, un patrón persistente que atenúa el aumento de precios en otros rubros. De manera similar, "Transporte" también contribuyó a la desinflación con tasas interanuales negativas de -1.4% y -3.5% en los mismos períodos.
En contraste, la categoría de "Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles" muestra una dinámica diferente, con una inflación interanual que pasó del 4.1% en diciembre de 2025 al 5.4% en enero de 2026, lo que indica ciertas presiones al alza en este componente. Por su parte, la inflación interanual en "Alimentos y bebidas no alcohólicas" se mantuvo en un rango cercano al 4.5%-4.7% durante ambos meses.
Este escenario de inflación contenida, con la inflación general y subyacente convergiendo hacia niveles bajos, consolida un entorno de estabilidad de precios. La evolución de los indicadores sugiere que las expectativas inflacionarias están ancladas y que las políticas adoptadas han sido efectivas en moderar las dinámicas de precios, proveyendo un marco favorable para la toma de decisiones económicas y la planificación a futuro.