Indicador mensual de la actividad económica - Mayo 2025

Publicado el 01 de August, 2025 a las 04:00 Datos hasta 31/05/2025 Actividad económica

La economía uruguaya ha mostrado en el último tiempo una dinámica compleja, con señales mixtas que, en su conjunto, pintan un panorama de desaceleración. La reciente actualización del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) para mayo de 2025, divulgado por el Banco Central del Uruguay (BCU), revela un dato que merece particular atención y un análisis profundo.

El IMAE, en su variación interanual, registró una caída significativa del 7.1% en mayo de 2025. Este descenso no es menor y contrasta fuertemente con la volatilidad observada en los meses previos. Si bien la actividad económica ha oscilado entre crecimientos moderados y leves contracciones a lo largo de 2024 y principios de 2025, el guarismo de mayo marca el descenso más pronunciado en el período analizado. Por ejemplo, mientras en julio de 2024 se observaba un crecimiento interanual del 2.5%, y en marzo de 2025 un 0.9%, la cifra actual rompe con esa dinámica y señala una clara retracción.

Es fundamental complementar este dato con el análisis de la tendencia-ciclo del IMAE. Este componente, al filtrar el ruido estacional y las fluctuaciones de corto plazo, ofrece una visión más depurada de la senda subyacente de la actividad económica. En este sentido, la variación mensual del IMAE tendencia-ciclo ha sido consistentemente negativa o nula desde mediados de 2024, culminando en -0.3% en abril y mayo de 2025. Esto indica que, más allá de la variabilidad interanual puntual, la economía uruguaya viene transitando un período de pérdida de impulso. La abrupta caída interanual de mayo de 2025, de hecho, parece alinearse y reflejar con mayor contundencia esta tendencia subyacente de debilitamiento que el indicador de tendencia-ciclo ya venía señalando.

Esta combinación de datos sugiere que la economía uruguaya enfrenta un período de retracción. Si bien los analistas y organismos internacionales han proyectado crecimientos para Uruguay en 2025, con estimaciones que varían entre el 2.3% y el 2.5% para el PIB anual, y el primer trimestre de 2025 mostró un crecimiento del PIB del 3.4% impulsado por sectores como la industria y el agro, el dato de IMAE de mayo de 2025 siembra dudas sobre la fortaleza de la recuperación esperada. La caída en el IMAE podría ser un reflejo de factores coyunturales, pero su magnitud, sumada a la debilidad persistente de la tendencia-ciclo, invita a la cautela.

La política monetaria del Banco Central del Uruguay ha buscado contener la inflación, manteniendo la Tasa de Política Monetaria en niveles contractivos (9.25% en mayo), lo que también puede tener un impacto en el nivel de actividad económica al encarecer el crédito y desincentivar la inversión y el consumo.

En suma, el último dato del IMAE nos obliga a reconsiderar la fortaleza del dinamismo económico uruguayo. La marcada caída interanual en mayo de 2025, en un contexto donde la tendencia de la actividad ya mostraba signos de desaceleración, sugiere que el camino hacia una expansión sostenida presenta desafíos importantes. Será crucial monitorear de cerca los próximos datos y los factores sectoriales que inciden en esta performance para determinar si se trata de un ajuste transitorio o de una señal más estructural sobre el ritmo de la actividad económica en el país.