La reciente actualización de la serie del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) por parte del Banco Central del Uruguay revela una desaceleración en el ritmo de la actividad económica durante el tercer trimestre de 2025. Este indicador, crucial para el análisis de corto plazo, muestra cómo la economía uruguaya ha moderado su expansión tras períodos de mayor dinamismo.
Analizando la variación interanual del IMAE, se observa que tras un robusto crecimiento en ciertos meses de 2024, con picos del 6.4% en abril y mayo, y un 5.6% en septiembre del mismo año, la economía uruguaya ha transitado hacia tasas de expansión considerablemente menores en 2025. Los datos de la primera mitad de 2025 ya insinuaban esta tendencia, con tasas que oscilaron entre el 3.8% en enero y el 1.4% en abril. La lectura de septiembre de 2025 se ubica en un 1.1%, en línea con la atonía observada en agosto, cuando la variación interanual fue del 0.5%. Esta trayectoria descendente sugiere que el impulso que caracterizó a gran parte de 2024 se ha diluido progresivamente a lo largo del año en curso.
La evolución del componente de tendencia-ciclo, que suaviza las fluctuaciones estacionales y coyunturales para revelar la dirección subyacente de la actividad, refuerza esta lectura. Después de mantener variaciones mensuales positivas y consistentes durante gran parte de 2024 y principios de 2025, alcanzando un 0.5% en varios meses, este componente ha perdido momentum de manera notoria. A partir de junio de 2025, la variación mensual de la tendencia-ciclo se estancó en 0.0%, llegando incluso a un -0.1% en julio, para luego volver a 0.0% en agosto y septiembre de 2025. La ausencia de variación mensual en la tendencia-ciclo en los últimos meses es un dato significativo, pues indica que la dinámica de crecimiento subyacente de la economía uruguaya se ha paralizado. Este estancamiento sugiere que la economía opera sin una clara dirección de expansión o contracción en su senda de largo plazo.
En síntesis, los datos más recientes del IMAE dibujan un panorama de moderación para la economía uruguaya. La variación interanual del 1.1% en septiembre, sumada a un componente de tendencia-ciclo que muestra un crecimiento nulo en los últimos meses, indica que la fase de recuperación o expansión más vigorosa ha dado paso a un período de menor dinamismo. Este escenario requiere una atenta observación, ya que la prolongación de un crecimiento interanual bajo y un estancamiento en la tendencia-ciclo podría plantear desafíos para la generación de empleo y la consolidación fiscal en el mediano plazo. Los responsables de la política económica enfrentan el reto de identificar y estimular los factores que puedan revertir esta pérdida de impulso, en un contexto global que también presenta sus propias complejidades.