Indicador mensual de la actividad económica - Diciembre 2025

Publicado el 28 de February, 2026 a las 04:00 Datos hasta 31/12/2025 Actividad económica

El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), una herramienta crucial del Banco Central del Uruguay para monitorear la salud económica del país con mayor frecuencia que el Producto Interno Bruto trimestral, ha revelado una dinámica de desaceleración significativa durante el año 2025, tras un 2024 que mostró una recuperación robusta pero volátil. Este indicador, que ofrece una visión de la evolución económica a través de su variación interanual y su componente de tendencia-ciclo, es esencial para comprender el pulso de la economía charrúa.

Durante el año 2024, la economía uruguaya exhibió una notable resiliencia. Tras un inicio de año algo lánguido, con una contracción del 0.2% en enero de 2024, el IMAE interanual experimentó un fuerte repunte, alcanzando picos de crecimiento del 6.4% en abril y 6.3% en mayo. Si bien se observaron fluctuaciones, como la caída a 0.9% en junio, el segundo semestre mantuvo un ritmo de expansión considerable, con tasas del 5.6% en septiembre y octubre, para cerrar el año con un crecimiento más moderado del 1.4% en diciembre. Este período se caracterizó por un dinamismo subyacente, evidenciado por el componente de tendencia-ciclo, que registró variaciones mensuales positivas y sostenidas del 0.4% durante gran parte del año, indicando una trayectoria ascendente en la actividad económica.

Sin embargo, el panorama cambió sustancialmente en 2025. Aunque el IMAE interanual comenzó el año con cifras de crecimiento positivas (3.7% en enero, 3.0% en febrero y 4.2% en marzo), la trayectoria comenzó a mostrar señales de agotamiento. A partir de abril, la expansión se desaceleró paulatinamente, pasando de 2.8% a 1.2% en mayo y luego a 0.3% en agosto y 0.9% en septiembre. La preocupación se acentuó en el último trimestre de 2025, cuando la variación interanual del IMAE se tornó negativa, contrayéndose un 0.9% en octubre y un 0.7% en noviembre.

La evolución del componente de tendencia-ciclo confirma esta pérdida de ímpetu. Tras un inicio de 2025 con variaciones mensuales del 0.1%, este indicador clave se estancó en 0.0% en mayo y, lo que es más relevante, se contrajo en los meses posteriores, registrando variaciones negativas del 0.1% en junio y julio, y del 0.2% en agosto y septiembre. Esta persistente tendencia negativa en el componente ciclo-tendencia apunta a un enfriamiento significativo de la actividad económica subyacente, más allá de factores estacionales o coyunturales, señalando un desafío estructural en el dinamismo productivo.

El dato de diciembre de 2025, con un IMAE interanual que vuelve a terreno positivo, alcanzando el 2.1%, y un componente tendencia-ciclo que regresa a 0.0%, podría interpretarse como una señal de estabilización o un posible punto de inflexión. No obstante, este repunte se da luego de un período de clara desaceleración y contracción, lo que sugiere que la economía uruguaya enfrenta el reto de recuperar un crecimiento más sólido y sostenido. La vigilancia de estos indicadores será fundamental en los próximos meses para evaluar si el país logra retomar una senda de expansión vigorosa o si el freno observado en 2025 se prolonga en el tiempo.