Tipo de cambio interbancario - Noviembre 2025

Publicado el 26 de November, 2025 a las 04:00 Datos hasta 30/11/2025 Precios

La reciente actualización del conjunto de datos del tipo de cambio interbancario peso uruguayo/dólar estadounidense, proveniente del Instituto Nacional de Estadística (INE), ofrece una perspectiva detallada sobre la evolución de una variable nodal para la economía uruguaya. Este indicador, que abarca los valores de fin de período y el promedio mensual, no solo incide en los precios relativos y la competitividad externa, sino que también ejerce una influencia determinante sobre el valor de activos y pasivos en moneda extranjera, configurándose como un canal de transmisión esencial para la política monetaria.

El período comprendido entre fines de 2023 y noviembre de 2025 exhibe una dinámica notable y fluctuaciones significativas. En diciembre de 2023, el tipo de cambio se ubicaba en 40.3 pesos por dólar al fin de período, manteniéndose relativamente estable en los primeros meses de 2024, con valores cercanos a los 40.4 pesos. Sin embargo, marzo de 2024 marcó un punto de inflexión con una apreciación considerable del peso, llevando el tipo de cambio de fin de mes a 38.8. Esta fortaleza inicial sugería, quizás, un influjo de capitales o una política monetaria restrictiva incidiendo en el mercado cambiario.

No obstante, esta tendencia de apreciación fue efímera. A partir de abril de 2024, se inició una fase de sostenida depreciación. El dólar comenzó a escalar gradualmente, pasando de 39.5 en abril a 40.8 en junio, y continuando su ascenso hasta alcanzar 42.8 en septiembre de ese año. La escalada se intensificó hacia finales de 2024, con el tipo de cambio cerrando noviembre en 44.3 y diciembre en 45.2. Esta pronunciada devaluación, observada a lo largo de gran parte de 2024, podría reflejar una combinación de factores, tales como un deterioro en los términos de intercambio, presiones inflacionarias internas, o un cambio en la percepción de riesgo por parte de los inversores, que podría haber impulsado una salida de capitales o una mayor demanda de activos en dólares. La competitividad de las exportaciones uruguayas habría recibido un impulso en este período, aunque la contrapartida fue un encarecimiento de los bienes y servicios importados, con potenciales efectos sobre la inflación.

El año 2025 trajo consigo un cambio de rumbo en el mercado cambiario. Tras el pico de diciembre de 2024, el peso uruguayo inició un proceso de apreciación. En enero de 2025, el tipo de cambio se situó en 44.4 (promedio), para luego descender gradualmente a 43.6 en febrero y 43.4 en marzo. Esta tendencia a la baja continuó, llevando al dólar a 42.8 en mayo de 2025. Los meses siguientes consolidaron esta apreciación, con el tipo de cambio cayendo a 41.2 en junio y manteniéndose relativamente estable en torno a 41.4 en julio y 41.2 en agosto. Los datos más recientes, correspondientes a octubre y noviembre de 2025, muestran una notoria estabilidad, con el dólar promediando 41.1 y 41.0 respectivamente, y cerrando noviembre en 41.0 pesos.

La reversión de la tendencia en 2025 y la posterior estabilidad en niveles más bajos que los de finales de 2024, sugiere una posible intervención más activa de la política monetaria o una mejora en las condiciones macroeconómicas subyacentes. Es plausible que la autoridad monetaria haya optado por una postura más contractiva o que factores externos, como una mejora en los flujos de inversión extranjera o una estabilización de los precios de los commodities, hayan contribuido a fortalecer la moneda local. La estabilidad observada en la segunda mitad de 2025 es un factor crucial. Un tipo de cambio predecible y sin grandes fluctuaciones reduce la incertidumbre para los agentes económicos, facilitando la planificación de inversiones y mitigando riesgos asociados a la volatilidad cambiaria.

En síntesis, la trayectoria del tipo de cambio interbancario en Uruguay entre fines de 2023 y noviembre de 2025 revela dos fases distintas: una de marcada depreciación a lo largo de 2024, seguida por una vigorosa apreciación y posterior estabilización en 2025. Estas dinámicas tienen implicancias directas sobre la inflación, la competitividad sectorial y el saldo de la balanza comercial, así como sobre la confianza de los inversores. La actual estabilidad en torno a los 41.0 pesos por dólar podría interpretarse como un indicador de una mayor solidez macroeconómica o de una gestión monetaria eficaz en la contención de las presiones cambiarias. Monitorear esta variable seguirá siendo fundamental para comprender la salud económica del país y anticipar sus futuras trayectorias.

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