La actualización de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la evolución de los salarios reales en Uruguay revela una dinámica compleja y en desaceleración durante el último período, con una incipiente pero aún frágil recuperación en los meses más recientes. Este indicador, crucial para evaluar el poder adquisitivo de los hogares y la fortaleza de la demanda interna, muestra una notoria pérdida de dinamismo respecto a los niveles observados a mediados de 2023.
El salario real total, que registraba crecimientos interanuales robustos cercanos al 4-5% en el segundo semestre de 2023, inició una senda de desaceleración progresiva. A partir de julio de 2024, la expansión se moderó significativamente, cayendo a niveles por debajo del 2% y culminando en un mínimo de 0.1% en marzo de 2025. Este patrón es indicativo de un período donde los ingresos de los trabajadores apenas lograron mantener su poder de compra frente a la inflación, o incluso lo perdieron en términos marginales.
Al desagregar los datos por sector, se observan matices importantes. El salario real del sector privado, que en julio de 2023 crecía a una tasa del 3.6% interanual, experimentó una contracción transitoria en marzo de 2025, alcanzando un -0.1%. Este dato es particularmente relevante, dado que la actividad económica y el empleo en el sector privado son pilares fundamentales para el crecimiento sostenido. La capacidad de recuperación de estos salarios es clave para la vitalidad del consumo y la inversión privada.
Por su parte, el salario real del sector público, aunque también sufrió una desaceleración considerable desde los picos de 2023 (donde llegó a crecer 5.5% en agosto), logró mantenerse en terreno positivo durante todo el período, aunque con tasas muy bajas. En marzo de 2025, la expansión fue de 0.5%, y en junio de 2025 alcanzó el 1.7%. Esta trayectoria, si bien más estable que la del sector privado, igualmente refleja una moderación de los ajustes salariales y/o una erosión parcial por efecto de la inflación.
Los últimos datos, correspondientes a junio de 2025, muestran un modesto repunte. El salario real total cerró el mes con un crecimiento interanual del 1.4%, impulsado por un 1.2% en el sector privado y un 1.7% en el sector público. Si bien esta es una señal positiva, revirtiendo la tendencia de casi estancamiento observada a principios de 2025, las tasas actuales distan considerablemente de los niveles de crecimiento experimentados a lo largo de 2023.
Este escenario en los salarios reales se enmarca en un contexto donde las presiones inflacionarias han sido monitoreadas de cerca por las autoridades económicas, y donde la política monetaria ha buscado anclar las expectativas. La recuperación del poder adquisitivo de los salarios es fundamental para sostener la demanda interna, y su evolución reciente sugiere que, aunque se observa una ligera mejora, la senda de un crecimiento robusto aún presenta desafíos importantes para la economía uruguaya. La dinámica futura de los salarios reales estará condicionada por la evolución de la actividad económica, las negociaciones colectivas y la persistencia de las condiciones inflacionarias.